¿Qué es la lectura mecánica?

La lectura mecánica es un tipo de lectura que consiste en leer el texto de forma general, sin importar mucho si se entiende el significado de lo que está escrito o analizar lo dicho.

Por lo general, este tipo de lectura se lleva a cabo de forma rápida, poniendo poco interés en las características generales.

¿En qué consiste la lectura mecánica?

La lectura mecánica consiste en convertir grafemas en fonemas, es decir, decodificar, convertir códigos gráficos o ideogramas en sonidos fácilmente identificables. Dicho de otra forma, se trata de pronunciar correctamente los sonidos de cada palabra al hablar.

Los grafemas son simplemente símbolos gráficos o letras que se utilizan para construir palabras, mientras que los fonemas son la representación fónica, o la forma en la cual se pronuncian dichos símbolos.

Existen múltiples alfabetos gráficos utilizados para representar grafemas, pero no existe un idioma cuyo sistema de escritura sea enteramente fonológico.

En qué se diferencia la lectura mecánica de la lectura comprensiva

Anteriormente hemos mencionado que al leer de forma mecánica no es necesario realmente entender lo que se está diciendo, sino simplemente poner énfasis en la pronunciación. Es esta la principal diferencia con respecto a la lectura comprensiva.

La lectura mecánica es el primer tipo de lectura que se aprende de pequeños, el cual se puede apreciar cuando los niños están aprendiendo a leer.

Lo primero que hacen es unir las consonantes y las vocales, pronunciando las sílabas, lo cual los lleva a pronunciar las palabras finalmente. Por supuesto, ser capaz de pronunciar una palabra no quiere decir que realmente se entienda lo que se está diciendo.

Pero la lectura mecánica no solo se limita a los niños. Los adultos también leen de forma mecánica cuando, por ejemplo, leen textos en un idioma diferente al que normalmente utilizan o cuando están aprendiendo un segundo idioma.

Al comienzo muchos pueden pronunciar las palabras correctamente, pero sin llegar a entender o interpretar realmente lo que se lee.

Por el contrario, al leer de forma comprensiva se prioriza el entender lo que se intenta transmitir en cada palabra o frase en los textos. Esto no necesariamente implica que se deba evitar alguna de estas formas de lectura, de hecho, van de la mano en muchos casos cuando se lee en voz alta y se debe procesar y analizar el significado.

Características de los lectores mecánicos

Hay ciertas características que son comunes entre los buenos lectores mecánicos, entre las principales se encuentran las siguientes tres:

Pronunciación rápida y acertada

Tomando en cuenta la edad del lector, hay un número establecido de palabras por minuto que un hispano puede pronunciar. La cifra ronda las 220 palabras por minuto, para aquellos mayores de doce años, aunque esto puede variar. Aun si no se alcanza ese número, el buen lector mecánico es capaz de pronunciar cada palabra de forma adecuada.

Lectura a un ritmo constante sin repetir palabras

Todo aquel que lee correctamente de forma mecánica es capaz de vocalizar correctamente, sin recortar palabras, sin separarlas a una velocidad constante y sin dudar. Tampoco suele cometer equivocaciones, ya que esto conlleva a la repetición de palabras.

Un todo de voz apropiado

Leer rápido está bien, pero todo buen lector respeta los signos de puntuación cuando están presentes. Un ritmo constante se combina con pausas cortas y largas cuando son necesarias, prestando atención al tono de voz, el cual es ser claro, sin elevarlo demasiado. Las pausas son necesarias, pero solo se realizan cuando se indica en el texto.

¿Cómo mejorar la lectura mecánica?

Si eres de esas personas a las que les es difícil leer en voz alta, tanto para ti mismo como para un público, entonces debes seguir estas sencillas explicaciones que se muestran a continuación:

  • El primer consejo indiscutible que se debe poner en práctica para realizar una lectura mecánica es que se tiene llevar a cabo la actividad de la lectura de forma recurrente en donde los textos sean conocidos. Esto siguiendo la orientación del maestro o padre que además se encarga de alentar y recomendar que se vaya más deprisa.
  • Segundo, el material usado debe estar acorde con la edad, es decir, la letra debe ser clara de manera que el lector se familiarice. Para ello existen ciertos parámetros:
  • Gráficas de apoyo como colores discretos.
  • Letra manuscrita uniforme y cursiva, que tenga un tamaño fácil de manejar.
  • Tercero, contar con el apoyo de un compañero de lectura que tenga un ritmo de lectura mucho más rápido, también se deben usar grabaciones magnetofónicas en las que el ritmo va aumentando de a poco para evitar el cansancio y grabarse para motivarse a leer más rápido.
  • Usa textos que sean familiares como los cuentos, relatos de anécdotas conocidas, ya que aquellos que no se conocen o que no van con las vivencias de la persona que está leyendo puede causar desconcierto.
  • Usar el método del reforzamiento utilizando recompensas cuando se alcance el objetivo, es decir, que se alcance el dominio y la rapidez de expresión fonética, de manera que exista una disminución de las caídas.
  • Hacer actividades para ejercitar la lectura, clarificación de los contenidos y de vocabulario, abordar aquellos términos que puedan resultar difíciles de pronunciar o que sean incómodos y explicarlos con anterioridad.
  • Para finalizar, repasar aquellas lecturas ya hechas de manera frecuente hasta lograr el perfecto equilibrio entre velocidad, tonalidad y seguridad al momento de leer, con la finalidad de que el lector pueda darse cuenta de su progreso.

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