Lectura Reflexiva

El devenir de la vida humana y su paso por el mundo la conocemos a través de las interpretaciones que se han efectuado de vestigios de ideas plasmadas de diferentes formas. La interpretación de esos vestigios, lo podemos denominar lectura.

Hemos leído nuestra historia y la historia del mundo.

En términos que nos interesan, leer es una acción humana que se configura cuando percibimos y comprendemos el mensaje que se transmite a través de la escritura.

Por eso leer no es solamente pasar la vista sobre letras o imágenes, leer es una acción que voluntariamente realizamos para comprender lo que se nos quiere transmitir mediante la escritura.

Al ser una acción voluntaria, la efectúa cada persona en atención a determinadas habilidades, condiciones y para la consecución de un fin. De allí la variedad de tipos de lecturas que existen.

Podemos señalar la lectura intensiva, inconsciente, comprensiva, mecánica, oral, silenciosa, literal, crítica, informativa, rápida, musical, recreativa, entre otras.

Dentro de los principales tipos de lectura está la lectura reflexiva de la que nos ocuparemos en el presente texto.

La lectura reflexiva como su denominación lo indica, consiste en reflexionar o pensar analíticamente sobre las propias conclusiones que derivan del texto, así como de los conocimientos individuales del lector.

Es ir más allá del texto o material de lectura, es querer comprender exhaustivamente lo que se lee.

La lectura reflexiva se aprovecha de la lectura intensiva, ya que ésta se efectúa mediante una lectura minuciosa, extensa, completa y atenta, condiciones que requiere la lectura reflexiva para ser eficaz.

Implica también a la lectura comprensiva, en su más alta expresión, pues además de comprender lo leído, se trata de interpretarlo.

También se vale de la lectura denominada secuencial, en el sentido que ésta se realiza con calma, sin prisa y sobre la totalidad del texto, con la diferencia que la lectura reflexiva si hace análisis de lo leído.

Características de la lectura reflexiva y ejemplos

La lectura reflexiva es la más utilizada con el fin de retener mentalmente la información y por más tiempo.

Requiere una buena capacidad de reflexión y análisis por parte del lector.

El propósito de la lectura reflexiva es entender suficientemente o de forma exhaustiva el contenido del texto.

Relaciona de manera lógica los conocimientos del lector con el contenido del material de lectura.

Se apoya y es similar a la lectura crítica, en el sentido de que ambas permiten extraer argumentos; la lectura reflexiva realiza análisis críticos.

En la lectura reflexiva influye la experiencia, valoraciones y creencia de cada lector para realizar sus propias reflexiones. Dado esto, cada lectura reflexiva es diferente en cada lector. Incluso puede variar en la persona misma, ya que con el transcurso de los años, la persona puede cambiar de forma de pensar y analizar.

¿Cómo se realiza la lectura reflexiva?

Se requiere una actitud consiente, voluntaria y activa.

Este tipo de lectura se realiza con atención, con calma, sin prisa para comprender suficientemente lo leído. No obstante, la velocidad en la lectura reflexiva dependerá de las habilidades y capacidades de cada individuo.

Normalmente, con la lectura periódica se adquiere y refuerza la destreza para efectuar una eficiente lectura reflexiva.

Paulatinamente se van haciendo resúmenes mentales o por escrito del texto leído.

Se relee el texto para fijar conocimientos y poder realizar el análisis crítico.

La relectura permite hacer pausas para meditar, sacar conclusiones, hacerse preguntas y analizar la porción del texto leído.

Recomendaciones

La lectura reflexiva se debe hacer de manera voluntaria, con la intención de aprender, con la calma para efectuar un análisis crítico, previa la comprensión del texto.

Se recomienda efectuar este tipo de lectura habiendo descansado suficientemente, para afrontar la lectura con aptitud participativa.

Se recomienda efectuar una investigación en torno al o a los autores del texto, la finalidad y propósito del mismo, sobre la bibliografía utilizada, textos relacionados, para poder formarse un criterio anticipado sobre el material de lectura.

Como la práctica hace al maestro, una recomendación infaltable es la que sugiere efectuar lecturas de manera periódica.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *